Noticias de Adsis

El Adviento según Thomas Merton

 

Nuestro Adviento no es una celebración de valores tradicionales meramente culturales, por grandes y dignos de perpetuación que sean. El adviento no es un mero retorno, una repetición, una renovación de lo antiguo. No puede ser el regreso a la infancia personal o social. La venida del Señor, que es lo mismo que Su “presencia”, es la venida de lo nuevo, no la renovación de lo viejo.

Caminata de los Andes

 

Mientras caminaba, en reiteradas ocasiones me crucé con la pregunta: - ¿Y por qué camino? Pues pareciera que a pesar de tener pendientes algunos trabajos en la universidad, que a pesar del cansancio que significa recorrer 27 kilómetros, sumando el cansancio que vamos acumulando durante el semestre y a pesar de los muchos otros “rollos” que moran en la mente y corazón, el anhelo del “Encuentro” es lo que nos empujó a seguir caminando.

Encuentro de Oración Centrante en Torres Torres (27-29 de Octubre)

Un fin de semana distinto en el que disfrutamos de un Taller de Oración muy especial dirigido por Luis Carlos Oliden. El sábado estuvo estructurado en cuatro sesiones y una última a modo de resumen en las que realizamos una secuencia de meditaciones, oraciones centrantes y de presencia para finalizar al final del día con una celebración. El domingo continuamos esta dinámica para después de comer volver a nuestros lugares de origen.

Un reto pedagógico: La fuerza de la interioridad.

Entre las finalidades de la educación que recogía el informe Delors, La Educación encierra un tesoro: el de "aprender a ser" . Para que el ser humano pueda ser él mismo, es necesario que viva conscientemente, y vivir conscientemente, entre otras cosas, será vivir conociéndose.

Lo que llamamos interioridad es una dimensión consustancial al ser humano que no debe quedar al margen de la mirada pedagógica si quiere estar comprometida con el desarrollo integral de los alumnos, a decir de los documentos de la Iglesia.

Gozar de la belleza. Por Julio Parrilla

 

De vez en cuando conviene recordar que estamos hechos para gozar. Gozar significa disfrutar del bien, de la verdad y de la belleza que hay en el mundo. Es insensato buscar el gozo en el mal, en la fealdad o en la mentira. Un gozo así no puede ser profundo ni duradero, ya que la voz de la conciencia grita con fuerza y desenmascara al farsante. No se puede gozar mintiendo, o causando daño al hermano, o afeando al mundo.

 

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