Conectados... ¡Y resucitados!

Este tiempo de Semana Santa ha sido especialmente significativo para los jóvenes Adsis que nos hemos juntado en Chol-Chol (Temuco) para celebrar la Pascua de Jesucristo acompañados por la comunidad de Temuco.

Comenzamos la experiencia el jueves, recordando la última cena del Señor, haciendo nuestra su enseñanza de CONECTARNOS PARA SERVIR, de ser comunidad de hermanos solidaria y significativa para otros.

Ese fin de semana recibí mucho más que chocolates, obtuve reconciliación con Jesús. El Jueves en Getsemaní, sentí la soledad pude conectar quizá un poco con esa pena de Jesús y la de los demás chicos, quiero hacer algo con ese sufrimiento... hacerlo motor. Hoy quiero compartir la vida con mis hermanos, sobre todo con los desconectados, con aquellos quienes sufren. (Javier, Temuco)

 

El viernes tuvimos un encuentro con los DESCONECTADOS, las personas cuyo sufrimiento e injusticia no cuentan, que están al margen de la sociedad. Una parte de nosotros se acercó a la cárcel de Temuco para acompañar el Via Crucis de Jesús. Otros tuvieron la oportunidad de conocer la realidad del proyecto de Chivilcán en una población de Temuco, compartiendo con las familias su vida y su fe. Estas experiencias nos conectaron con Jesús presente en los crucificados de este mundo invitándonos a ser compañeros de camino que aligeren los pesos de la injusticia, la falta de misericordia, el abandono, la soledad.

 

Durante la mañana del sábado nos pusimos ante la disyuntiva… ¿BLOQUEADOS O REINICIANDO? Aunque cada uno experimenta bloqueos, el descenso a los infiernos, los propios y los de otros, no hay ninguna realidad que no pueda ser tocada por la misericordia de Dios, seguimos siendo hijos amados por el Padre. Dios hace posible pasar de ab-sis (Dios ausente) a ser ADSIS (Dios presente).

 Ver la luz en comunidad (Gabriela, Santiago)

En la tarde nos ahondamos en el misterio de la presencia de Dios y fuimos preparando el corazón para el acontecimiento de la Resurrección que posteriormente celebramos en la Vigilía.

Luego llegó el tiempo de la alegría y la fiesta y de poner a funcionar nuestro dotes musicales (de canto) con un animado karaoke…

En nombre de todos y todas lo que participamos de esta entrañable Pascua, gracias Padre por seguir invitándonos a dar la vida por amor y a encontrarnos con Jesucristo crucificado en tantos oprimidos y resucitado en la vida de los hombres y mujeres comprometidos (Credo Adsis, 10).

Gracias a la Comunidad de Temuco por la acogida, el servicio y la fe compartidas. Gracias a cada joven que participó y que hace posible que el Reino siga aconteciendo. 

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