Casi no nos queda tiempo

Parece que los ladrones no se sacian nunca; no se conforman con quitarnos lo que tenemos, sino que además quieren seguir con lo que no tenemos. No les basta la crisis financiera que provocó su voracidad especuladora, y que deja a millones sin trabajo, sin pensiones, sin servicios sociales… Ahora continúan enceguecidos reclamando que los salvemos del desastre en que se metieron y nos han metido.

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Autor: 
Rafa Perdomo