REFLEXIÓN LAUDATO SI’ - MAYO DE 2020, Por Pedro Jiménez

 

 

REFLEXIÓN LAUDATO SI’ - MAYO DE 2020

Herramienta para la reflexión personal o grupal en los Círculos Laudato Si’

 

INTENCIÓN MENSUAL:
5º Aniversario de Laudato Si’

Este mes celebramos el 5º aniversario de Laudato Si' y de la Semana Laudato Si' (16 al 24 de mayo). El 24 de mayo de 2015 el Papa Francisco promulgó Laudato Si'. Cinco años después, las enseñanzas de esta encíclica son más actuales que nunca dados los tremendos desafíos que enfrentamos a la luz de COVID-19. El llamamiento a "escuchar tanto el clamor de la tierra como el clamor de los pobres" es oportuno, puesto que queremos reforzar y reconstruir nuestra comunidad mundial, cuyo tejido social, ecológico y económico ha sido devastado.

El tema de la Semana Laudato Si' es "Todo está conectado" para subrayar nuestra interconexión como comunidad global y la necesidad de solidaridad más allá de las fronteras. Este mes reflexionemos juntos sobre los dones y las enseñanzas de Laudato Si' en medio de nuestras crisis actuales, oremos como una familia mundial en el Día Mundial de Oración el 24 demayo, y preparémonos para llevar Laudato Si' a la vida durante el Tiempo de la Creación y en el futuro.

 

Oración: Oración común para el Día Mundial de Oración el 24 de mayo

Dios de amor, Creador del cielo y la tierra y de todo lo que contienen, nos creaste a tu imagen y nos hiciste custodios de toda tu creación. Nos has bendecido con el sol, el aguay la tierra fértil para que todos pudiéramos alimentarnos. Abre nuestras mentes y tocanuestros corazones, para que podamos responder al don de tu creación.

Ayúdanos a ser conscientes de que nuestra casa común no sólo nos pertenece a nosotros, sino también a todas las criaturas y a todas las generaciones futuras, y que esnuestra responsabilidad preservarla. Que ayudemos a garantizar que cada persona cuente con la alimentación y los demás recursos que necesita. Hazte presente entre losnecesitados en estos tiempos difíciles, especialmente los más pobres y los que correnmás riesgo de ser abandonados. Transforma nuestro miedo y sentimientos de soledad enesperanza y fraternidad para que podamos experimentar una verdadera conversión delcorazón. Ayúdanos a expresar nuestra solidaridad de forma creativa

para hacer frente a las consecuencias de esta pandemia mundial, haznos valientes para acometer los cambios que se necesitan en busca del bien común, que podamos sentir ahora más que nunca que todos estamos interconectados y que somos interdependientes, permítenos escuchar y responder al clamor de la tierra y al clamor de los pobres. Que todos estossufrimientos sean los dolores del nacimiento de un mundo más fraterno y sostenible.

Te lo pedimos por Cristo, Nuestro Señor.

Amén

 

REFLEXIÓN MENSUAL DE LAS ESCRITURAS

“La ciudad se llenó de alegría” (Hechos de los Apóstoles 8,5-8.14-17) “Muchas ciudades se han hecho insalubres para vivir” (LS 44)

 

Estamos en tiempo de Pascua, esperando Pentecostés, celebrando y anhelando mucha Vida, compartiendo con todos la pandemia del Covid19 y la urgencia por reparar el Calentamiento Global, amenaza mayor aún.

Recuperar la alegría, como decía el Papa Francisco en la semana pascual, no es frivolidad en medio de tanta tragedia, es poner la base de la recuperación en el único fiable, el Dios de la Vida, el que resucita a Jesús y nos da siempre su Espíritu Santo para vivir. La ciudad de Samaria se llenó de alegría cuando los enviados de Jesús sanaron en su nombre y llevaron su Buena Noticia, de palabra y obra. Cuando Pedro y Juan se desplazaron ¡de Jerusalem a Samaria! para confirmar la fe de los nuevos hermanos extranjeros, muchas barreras empezaron a caer.

La primera Iglesia fue descubriendo la grandeza del Reino ya presente y que la salvación es para todos. Aprendieron a abrirse a otros pueblos, se dieron cuenta que el Espíritu actuaba ya en todos. Lo que hoy vivimos como mundo globalizado lo empezaban a experimentar las primeras comunidades cristianas, todos hermanos, todos interdependientes, todos amados, sin diferencia, por Dios. Cuanto más se abrían, más comprendían y más fecundos eran. Y empezaban a llevar la sanación de Jesús, con signos de amor y vida, a los lisiados y paralizados... es una imagen realmente importante hoy en medio de tanta paralización y dolor.

 

La ciudad se llenó de alegría. ¡En la Biblia la geografía importa! Ciudad a ciudad, la Iglesia crecía y el Reino se manifestaba a veces donde menos se hubiera esperado. También nosotros miramos mucho los mapas: el Cambio Climático y los daños ambientales se miran y miden en la realidad física. Y también la ciudad es relevante hoy para la conversión ecológica. Más de la mitad de los humanos vivimos en grandes poblaciones. Nuestro esfuerzo, nos anima el Papa en LS, es más medible y eficaz en el entorno local. También como Iglesia: nuestra sensibilidad es más fácilmente contagiable a nuestro alrededor, parroquia a parroquia, comunidad a comunidad, ciudad a ciudad. Como la primera Iglesia.

Mayo es el mes de María, la Madre de Jesús y madre nuestra. Aquellas primeras comunidades disfrutaban de su presencia... ella acompañaba en silencio (obedecía, ahora en el encargo maternal recibido desde la cruz), fortalecía sin protagonismos la primera Iglesia, la mantenía humilde, en oración y esperanza gozosa. Sus modos y cuidados maternales sobre los frágiles hermanos y hermanas son precioso modelo para nuestra Iglesia en este tiempo duro.

Todo está conectado, así lo aprendió la primera Iglesia, así lo vivimos en cada ciudad, así descubrimos a María de Nazaret uniéndonos a todos a Jesús

 

Reflexión escrita por el P. Pedro Jiménez, hermano de las comunidades ADSIS y presbítero en Valencia, España, donde también anima un Círculo Laudato Si'. Está comprometido con los temas de ecología y biología.

 

PREGUNTAS PARA LA REFLEXIÓN

  1. ¿Con quién puedes conectarte en tu ciudad para cuidar y fortalecer la vida que renace, con ternura cristiana pero sin dejar de ser voz nítida y profética, sin dejar de mirar los problemas globales, para alegrar sinceramente a tus conciudadanos?
  2. ¿Qué puedes redescubrir en María de Nazareth, en sus actitudes, su estar presente, sus palabras, que nos ayude como Movimiento a ser fieles, a ser útiles a Dios, a traer vida y esperanza, a conectarnos todos más?