Loading...
Alt

El día a día de la Segunda Conferencia Latinoamericana

 

Domingo 29 de abril de 2018.

En este día domingo comenzamos la jornada celebrando la Eucaristía.Partimos en la sala de reuniones con la “danza del peregrinoque nos condujo hasta la capilla. El tiempo de Pascua nos sigue convocando a la alegría y el Evangelio nos invita a vivir unidos a Jesús como los sarmientos a la vid (Jn. 15, 1-8). Los hermanos y las hermanas celebramos al Resucitado pidiendo su Espíritu que nos renueve en la esperanza, que nos siga invitando a permanecer en el amor y en la entrega generosa a los jóvenes y a los pobres, que nos haga nacer de nuevo, para que desde su vida construyamos el “futuro bonito” que soñamos. Solo habrá cambio si volvemos una y otra a la persona de Jesús, si buscamos el encuentro con Él. Renovábamos, con ilusión, lo que decimos en nuestro Credo“Encontramos en la Palabra y en el Pan el verdadero camino que da sentido a nuestra vida y nos compromete en ese grito de la carne de Dios”.

Después de la Eucaristía los conferencistas continúan con la reflexión sobre todo aquello que limita y favorecela construcción de ese futuro que soñamos como Adsis en Latinoamérica. Se trabaja en forma personal para, después, compartir en grupos lo orado. El plenario sobre lo dialogado en torno a lo favorable cierra la mañana.

Al comienzo de la tarde los hermanos y hermanas se centran en lo que tiene que cambiar y cómo es posible hacerlo para que el futuro bonito se realice. Después del momento de reflexión personal se reúnen nuevamente los grupos para compartir lo descubierto. Desde lo expuesto en la puesta en común se detecta que hay ejes claros donde existe consenso de que es necesario discernir nuevas formas de hacer o funcionar. Estos son: 1) Procesos formativos (los iniciales y de formación permanente), 2) Convocatoria, 3) Formas de organización.

Después del plenario y atendido a que María San Martín, de Temuco, tiene que regresar a su ciudad, los miembros de la Conferencia se toman la primera foto oficial del encuentro.

Después de la once Eloisa, facilitadora de la Conferencia, presenta una ponencia sobre la “circularidad”. La define como un estilo de vida, donde el centro está claro y la disposición de iguales a los otros/as, también. Jesús es ese centro y su mirada nos hace ser hermanos/as. Precisamente, lo que nos hace circulares es la propuesta de amor del Señor, dinamizándose una “cultura del encuentro”, donde se apuesta por lo relacional-vincular, evitándose lo autorreferencial y el encerramiento. Se piensa y se vive la reciprocidad del amor al estilo de la Trinidad.

Se realiza un trabajo personal, aplicando este planteamiento de circularidad a los ejes o temáticas que surgieron en el trabajo de la mañana y, posteriormente, se comparte por zonas lo reflexionado. El plenario respectivo se realizará mañana.

Se cierra el día en la capilla ofreciendo al Señor lo experimentado en este día, lo que hemos visto y oído. Estamos convocados a seguir dejándonos modelar por el Espíritu, a abandonar nuestras rigideces y abrirnos a la sorpresa, a nuevos movimientos y cambios. Significamos nuestra respuesta a esta invitación por medio de la figura que hemos ido construyendo estos días: ese “sol lleno de rayos”, construido con nuestras posibilidades y límites. La insistencia es “recuperar” la figura del círculo, tejiendo, juntos, nuestra circularidad, una nueva manera de vivir nuestro ser comunidades fraternas y solidarias.